Nutrientes en plantas, nutrientes en humanos... "Come frutas y verduras", ¿te suena?
- SAUL ESPINOSA
- hace 3 días
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Para crecer sana, una planta necesita principalmente 17 elementos esenciales, divididos en macronutrientes y micronutrientes, los cuales se aplican en cantidades variables según la etapa de desarrollo. La cantidad exacta depende siempre del análisis de suelo y del tipo de cultivo, pero existe una regla general de balance nutricional.
Los fertilizantes requeridos y sus proporciones se estructuran de la siguiente manera:
Los 3 Nutrientes Principales son los que las plantas consumen en mayores cantidades y los componentes básicos de cualquier fertilizante comercial (indicados siempre en la etiqueta como la relación N-P-K):
Nitrógeno (N): Estimula el crecimiento de hojas y tallos, aportando el color verde intenso.
Fósforo (P): Desarrolla raíces fuertes y es vital para la formación de flores, frutos y semillas.
Potasio (K): Fortalece las defensas contra enfermedades, regula el agua y mejora la calidad del fruto.

Otros macronutrientes menos famosos pero igualmente se requieren en menores cantidades, pero su ausencia total frena el desarrollo de la planta son Calcio (Ca) para las paredes celulares, Magnesio (Mg) para la fotosíntesis, y Azufre (S) para aminoácidos.
Los Micronutrientes son Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Zinc (Zn), Cobre (Cu), Boro (B), Molibdeno (Mo) y Cloro (Cl).
De todos los minerales que usan las plantas, los seres humanos también necesitamos varios de ellos para estar fuertes y sanos!
De hecho, los conseguimos al comernos esas plantas (como las frutas y verduras) o a los animales que se alimentaron de ellas.

El Calcio (El constructor de huesos), en la planta sirve para tener tallos y hojas firmes que no se doblen con el viento, como si fueran sus "ladrillos". En el humano es el mineral encargado de fabricar tus dientes y tus huesos. Gracias al calcio, tus huesos crecen fuertes, grandes y resisten los golpes cuando corres, juegas o te caes. ¿Dónde lo encuentras? En la leche, el queso, el yogur y en las hojas verdes como las espinacas.
El Hierro, es el carrito repartidor de oxígeno en la planta, lo usa para fabricar su comida a través de la luz del sol y mantenerse verde. En el humano funciona como un trenecito dentro de tu sangre. El hierro atrapa el aire que respiras por los pulmones y lo reparte por todo tu cuerpo para que tus músculos tengan energía para correr. Si te falta hierro, te sientes muy cansado y sin ganas de jugar. ¿Dónde lo encuentras? En los frijoles, las lentejas, la carne y el brócoli.

El Potasio, es el director de orquesta de los músculos, en la planta le ayuda a controlar el agua que tiene dentro para no secarse cuando hace mucho calor. En el humano ayuda a que tus músculos se muevan correctamente. Le da la señal a tus piernas para que puedan saltar o a tu corazón para que siga latiendo sin parar. Si alguna vez te da un calambre (un dolor fuerte en la pierna), ¡puede ser porque te falta potasio!¿Dónde lo encuentras? El rey del potasio es el plátano, pero también está en las papas y los tomates.
En los tratamientos médicos y nutricionales actuales para la tercera edad, la demanda de minerales se enfoca en resolver dos problemas principales del envejecimiento: la pérdida de densidad ósea y la disminución en la capacidad del sistema digestivo para absorber nutrientes.
Los minerales más demandados y prescritos por los geriatras actualmente son:
Calcio (Combinado con Vitamina D), es el pilar fundamental para combatir la osteoporosis y prevenir fracturas de cadera. Ya casi nunca se administra solo. Los tratamientos actuales lo combinan estrictamente con Vitamina D y, a veces, con Vitamina K2. Esto se debe a que sin ellas, el cuerpo del adulto mayor no puede fijar el calcio en los huesos y este termina acumulándose peligrosamente en las arterias.
Magnesio, es uno de los minerales con mayor déficit en la tercera edad debido a que los medicamentos comunes (como los protectores gástricos o los diuréticos para la presión) bloquean su absorción. Se utiliza activamente para mejorar la calidad del sueño, reducir los dolores musculares crónicos, controlar la glucosa en pacientes con diabetes y estabilizar el ritmo cardíaco.
Zinc, es el motor del sistema inmunitario. Con la edad, las defensas bajan y las heridas tardan más en sanar. Además, la falta de zinc provoca que los adultos mayores pierdan los sentidos del gusto y el olfato, lo que hace que dejen de comer por falta de apetito. Se incluye en tratamientos de regeneración celular, suplementos de refuerzo inmunológico para el invierno y terapias para evitar la degeneración macular (pérdida de la vista).
Hierro, la anemia en el adulto mayor es muy frecuente debido a micro sangrados digestivos internos o a una baja producción de glóbulos rojos. Se prescribe para combatir la fatiga extrema, debilidad y problemas de concentración en dosis muy cuidadas, ya que el exceso de hierro puede estreñir o irritar el estómago del paciente mayor.
Potasio, es vital para el control de la hipertensión arterial y el funcionamiento del corazón. Muchos medicamentos para el corazón hacen que el paciente elimine potasio a través de la orina. Por ello, los médicos monitorean constantemente sus niveles y mandan suplementos o dietas específicas para evitar arritmias cardíacas y calambres nocturnos.
Ahora ya sabes por qué siempre lees y escuchas en medios:
"Come frutas y verduras!!"

Extra: Las micorrizas, hongos que se asocian a las plantas ayudan a la absorción de los nutrientes, pronto lo abordaremos!!



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